PURA TUNA
Hola soy la «Choteñita» aprende junto a mi como es la producción de la tuna en mi lindo Chota.
La producción de tuna se convirtió en un estilo de vida para muchos agricultores en el sector Andino, el cultivo de esta planta la cual produce una fruta comestible con características medicinales ayudó a los primeros pobladores de América a subsistir proporcionándoles alimentos, medicinas y forrajes para animales silvestres y domesticados, se convirtió en un producto de gran tradición. Para su cosecha se deben guardar algunos cuidados de protección, se debe usar un traje de látex, guantes y gafas para los ojos. En general el fruto se produce en zonas con precipitaciones entre 400 y 750 m sobre el nivel el mar y 13 a 18 ºC. Para su producción no requiere de una gran cantidad de agua ni terreno húmedo. Los sitios arenosos y desérticos de Guano, en el norte de Chimborazo, son ideales para la producción de esa fruta los cuales se presentan a partir de febrero y septiembre respectivamente.
Es una planta que necesita gran cantidad de abono, para lo cual recibió la asesoría de los técnicos del MAG para aprender las diferentes alternativas para elaborar abonos orgánicos y así aprovechar los recursos que generan sus animales.
En tiempo de cosecha, desde enero hasta mayo, se cosecha alrededor de 300 cajas semanales y de ahí baja la producción. Para estos últimos meses se cosechan algo más de 30 cajas, aquí todo el año hay tunas.
“En Ecuador se cultivan cuatro variedades de tuna: la tuna amarilla sin espina, la amarilla con espina, la blanca y la silvestre, principalmente en las provincias de Imbabura, Loja, Santa Elena y Tungurahua, con una extensión aproximada de 180 hectáreas.”
La proliferación de las tunas incluso promovió la creación de nuevos emprendimientos. La Corporación de Productores Granjero Guaneño, por ejemplo, surgió por el auge de las tunas. A la agrupación están afiliadas 60 familias de 11 comunidades de Guano.
Ellos se han vuelto especialistas en el manejo de esta planta que hace una década tenía poco valor comercial y crecía silvestre entre las malezas. En un inicio ellos comercializaban las frutas. Pero cuando se asociaron se capacitaron para también elaborar productos con las hojas y las frutas de las plantas. Hoy cuentan con una planta de producción equipada para elaborar la mermelada, licor y un tónico revitalizante. La bebida se empaca en elegantes botellas de vidrio y tiene un sabor dulce y un aroma delicado, es ideal para acompañar postres y carnes rojas.
Para elaborarlo se usan las tunas más maduras y se deja fermentar por tres meses. Cada botella cuesta USD 6. Los productos ya cuentan con una notificación sanitaria y pronto tendrán oficialmente un registro. Actualmente, los productores los comercializan en las ferias artesanales que organiza el Gobierno Provincial, pero este año la meta es ingresar a las perchas de los supermercados.
“Hemos hecho pruebas de mercado, y estamos contentos
por la buena aceptación que tuvimos con nuestros vinos y la mermelada de tuna.
Se nos terminó apenas la pusimos a la venta”, cuenta Gerardo Vizuete,
presidente de la Asociación.

